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El agua apta para el consumo humano es aquella que no contiene microorganismos que pueden suponer un riesgo para la salud y se suministra a través de las redes de distribución, ya sean públicas o privadas.

En nuestro país disfrutamos de un agua de excelente calidad y el 99% del agua que sale del grifo es completamente apta para el consumo. Es sometida a rigurosos controles de calidad y seguridad, y puede utilizarse tanto para beber o cocinar, como para la higiene personal u otros usos domésticos.El control de la calidad del agua que consumimos es muy importante, ya que este recurso es esencial para la vida y constituye la mayor parte del organismo del ser humano. Cualquier pequeña variación en su composición o en sus niveles de calidad puede hacerla insalubre, conllevando riesgos para nuestra salud.

¿Qué tratamientos permiten que el agua sea apta para el consumo humano?

Como ya hemos dicho, el agua que sale del grifo es sometida a análisis diarios para garantizar su potabilidad y los criterios sanitarios que debe mantener están estipulados en el Real Decreto 140/2003.

La calidad del agua se determina comparando ciertas características físicas y químicas de una pequeña muestra de agua. Con dicha muestra se analizan determinados parámetros para saber si el agua es apta para consumo humano, como por ejemplo, la turbidez, el pH, la presencia de bacterias o la presencia de compuestos químicos, como el mercurio, el aluminio, el cromo, el plomo o el cloruro.

Es importante tener en cuenta que cualquier incumplimiento de los parámetros analizados sería detectado antes de 24 horas e inmediatamente notificado a las autoridades sanitarias.

¿Qué características tiene el agua potable?

Existen ciertas características físicas en los que podemos fijarnos a la hora de medir la calidad del agua del grifo de nuestro hogar. Estos parámetros son más perceptibles a la vista y pueden indicarnos si el agua que bebemos es potable o no.

Color

Este es uno de los parámetros que más rápido nos llama la atención, ya que el agua apta para consumo humano debe ser siempre incolora. En caso de que el agua sea turbia o presente un color sucio puede deberse a la presencia de sustancias que puedan disminuir su calidad, como un exceso de cal o sales minerales.

Olor

Además de incolora, el agua potable debe ser inodora. En caso de que detectes que el agua presenta un olor extraño suele ser indicador de contacto con ciertos componentes químicos o bacterias. En estos casos, lo más recomendable es no consumirla.

Sabor

El sabor es otro de los aspectos es los que más solemos fijarnos para determinar la calidad del agua. Sin embargo, que el agua presente un mal sabor o un sabor extraño no es sinónimo de que sea de mala calidad, ya que la dureza también puede influir en su sabor.

 pH

Además de estos tres parámetros, existen algunas soluciones que nos permiten medir el pH del agua en nuestra propia casa. Es cierto que este factor no tiene efectos directos en nuestra salud, aunque el intervalo permitido en el agua potable está entre 6 y 9.

¿Existe algún tratamiento adicional para purificar el agua del grifo?

Si a pesar de los controles a los que es sometida el agua del grifo quieres disfrutar de un agua completamente pura en tu propia casa, puedes recurrir a otros tratamientos complementarios. Entre los sistemas más populares encontramos los sistemas de filtración o de osmosis inversa. Estos tratamientos consiguen eliminar el exceso de cal y cloro, las impurezas y las partículas sólidas presentes en el agua. De este modo, disfrutarás de un agua con un sabor más neutro, puro y limpio.