¿La cal vuelve a aparecer en el grifo, la mampara o los electrodomésticos, aunque limpies con frecuencia? Cuando el problema viene de la dureza del agua, limpiar más no evita que vuelva.
Un descalcificador actúa sobre el agua antes de que la acumulación de cal se extienda por la vivienda. Pero para que funcione correctamente, el equipo debe estar ajustado al agua que tienes y al consumo real de casa.
En APS recomendamos empezar por esos dos datos antes de comparar modelos.
La dureza del agua marca qué descalcificador necesitas
El agua dura contiene una concentración elevada de minerales, principalmente calcio y magnesio. Estos son los responsables de buena parte de las incrustaciones de cal que aparecen en tuberías, grifos, calentadores, lavadoras o lavavajillas.
Cuanto mayor sea el grado de dureza, mayor será la capacidad de tratamiento que necesitará el descalcificador de agua.
Por eso, conocer la dureza del suministro es uno de los primeros pasos antes de comprar un descalcificador. Puede comprobarse mediante un análisis o consultando los datos disponibles del agua de la zona.
El consumo también importa al elegir un descalcificador doméstico
Dos viviendas con la misma dureza pueden necesitar equipos diferentes.
No consume lo mismo una pareja que un hogar de cinco personas. Si pasa más agua por el sistema, el descalcificador necesita suficiente capacidad para trabajar correctamente entre regeneraciones.
Antes de elegir, conviene valorar:
· Dureza del agua de entrada
· Número de personas en casa
· Consumo de agua aproximado
· Cantidad y capacidad de la resina
· Frecuencia de regeneración
· Espacio disponible para instalar el equipo
Con estos datos es mucho más fácil elegir el modelo adecuado y evitar tanto un equipo insuficiente como uno sobredimensionado.
Cómo funciona un descalcificador de agua con resina
Los descalcificadores de agua convencionales utilizan un proceso de intercambio iónico.
La resina retiene los iones de calcio y magnesio responsables de la dureza y los intercambia por iones de sodio. Cuando pierde capacidad, el sistema realiza una regeneración utilizando sal y agua.
De ahí la importancia de dimensionar correctamente la resina. Si un equipo es demasiado pequeño para el consumo de la vivienda, tendrá que regenerarse con más frecuencia y aumentará el uso de agua y sal.
Descalcificador sin sal y descalcificador con sal no son lo mismo
Es una diferencia importante antes de decidir.
Un sistema tradicional con resina reduce la dureza mediante intercambio iónico y genera agua descalcificada.
Un descalcificador sin sal, en cambio, puede utilizar otras tecnologías destinadas a limitar la formación o adherencia de incrustaciones. Por tanto, un descalcificador de agua sin sal no elimina el calcio y el magnesio de la misma forma ni produce agua blanda en el mismo sentido que un sistema de intercambio iónico.
La elección dependerá del problema que quieras resolver y de las características del agua de tu hogar.
Qué cambia en casa cuando reduces la acumulación de cal
Una buena descalcificación se nota sobre todo en situaciones cotidianas.
Reducir las incrustaciones ayuda a mantener más limpios grifos y mamparas y limita la acumulación de cal en tuberías, calentadores de agua, cafeteras y electrodomésticos.
También puede facilitar la limpieza y ayudar a proteger los equipos que trabajan continuamente con agua, contribuyendo a prolongar su vida útil frente a los efectos de una acumulación elevada de cal.
Descalcificador y ósmosis inversa cumplen funciones diferentes
Aunque ambos forman parte del tratamiento de agua, no hacen el mismo trabajo.
El descalcificador se instala habitualmente para tratar el agua que entra en la vivienda y reducir su dureza.
La ósmosis inversa está orientada principalmente al agua que utilizamos para beber y cocinar, y trabaja mediante una membrana semipermeable que reduce diferentes sustancias presentes en el agua.
Por eso, en determinados hogares ambos sistemas pueden complementarse.
En APS te ayudamos a elegir el descalcificador para casa adecuado
No hace falta empezar comparando decenas de modelos. Lo importante es saber qué dureza tiene tu agua, cuánto consumes y qué capacidad necesita realmente tu vivienda.
En APS te ayudamos a revisar estos datos y a seleccionar un descalcificador doméstico adaptado a tu instalación y a tu forma de consumir agua.
Contacta con APS y te ayudaremos a encontrar el descalcificador que mejor encaje con las necesidades reales de tu hogar.
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